Fauna huertana
Poneos en situación: me movía yo tranquilamente por las calles que rodean al jardín de la pólvora con unos amigos, cuando veo que, a pocos metros de mí, un chico, al que a partir de aquí llamaremos garrulo nº 1, insulta a un garrulo nº 2 (presuntamente desconocido, que también pasaba por allí). El nº 2, siguiendo la llamada de la naturaleza, le da la galleta correspondiente (un poquito de porfavor, es lo suyo), y las novias y/o amigas de ambos, se dedican a sujetar a garrulo 1 (completamente desbocado). El garrulo 2, ensimismado en su hazaña mientras recrea la jugada con sus compis garrulillos 3 y 4, no se da cuenta de que el garrulo 1 estaba comiendo encima de un coche –con su tunning reglamentario- unas cervezas que traía todo su grupo garrulo-güertano en una gran furgoneta. Tampoco se da cuenta de cómo de ese coche y de esa furgoneta, aparcados en frente del jardín, comienzan a salir nuevos especimenes (cual oscuras madrigueras de cochinos jabalíes), siendo estos en su mayoría también garrulos (a los que llamaremos garrulos 5, 6, 7 y 8), pero también algún jincho (los clasificaremos como jincho 1 y 2). Pues estos se lanzan como perros de presa a la marea de gente que trataba de separar pacíficamente a garrulo 1 y a los números 2,3 y 4. En su carrera tiran copas, comida, novias, carritos, señales de tráfico y una abuela que pasaba por allí.

are you talking to me??
Entonces la situación llega a su climax: los dos grupos se miran de frente, se insultan, esperando a ver quien da el primer paso, hasta que el jincho 2, tipo Standard “armario de 2X2” (con su equipamiento reglamentario, camisa amarillo fosforito sin mangas, gafas en el pelo pincho y múltiples cadenorros) empieza a soltarle al garrulo nº 2. Empieza como marca la ley, suavemente, con collejas y bofetadas, mientras los demás lo van arrinconando. Luego pasa a un puñetazo cada 10 o 15 segundos, para darle tiempo a recuperarse (y no exceder la dosis máxima recomendada).
En ese momento, el garrulo 2 hizo lo que cualquiera de su especie hubiera hecho en su lugar: amenazar. Pero no amenazaba y pegaba, o amenazaba acercándose a su agresor, no: señalaba con un dedo a modo de advertencia: “colega, no me toques (push), ¿qué hacesss? (push), me estas buscando y me vas a encontrarrrrr (push – push), ¿Qué pasa, que, eh, que (push) pasa (push), eheheh?”. Y así, retrocediendo mientras nuestro jincho se iba inclinando más y más sobre él y el nº2 encogía más y mas (los nº3 y 4 debían estar ya por Bullas, puesto que habían empezado a correr en cuanto habían visto salir a los compis de la flagoneta). Después de estar un rato así, con la masa popular y folklórica rodeándoles tipo coliseo romano, nuestro garrulín solitario empieza a correr “hasta el infinito y más allá”, pero mirando para atrás mientras sigue levantando el dedo acusador y con una mirada orgullosa y desafiante en su cara amoratada. Su carrera solo es interrumpida un segundo por el jincho 2, extrañamente pequeñajo y huesudo pero que, para complementarse bien con su compi jin.1, ha aprendido a saltar y dar su patada a lo “bruce lee de la Fama”. Así, el nº2 continúa corriendo perseguido pero –eso sí– mirando para atrás y señalando: “¡¡¡ehehe (push) que pasa nennnn!!!(crunch)”. Nosotros seguimos nuestro camino como si nada. Aquí termina el capítulo de “Fauna y flora murciana” (suspiro).
La cita del día: "If you want my future, forget my past..." ( Wannabe, Spice girls -¡increible!-)